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Bitcoin: la fiebre del oro

Bitcoin: la fiebre del oro se apodera de internet

En Chile se han instalado varias empresas tecnológicas para atrapar parte de los preciados repartos de esta moneda virtual y cada día suman más clientes que atesoran algunas de éstas, a la espera de que su precio aumente en forma exponencial. Por ahora, son más los que compran que los que venden, por eso no hay comercio en bitcoins. Sin embargo, varios emprendedores están apostando a que esto cambie.
por: Hugo Traslaviña sábado, 07 de diciembre de 2013 LA SEGUNDA

Orígenes de la moneda virtual Bitcoin

Sobre el o los creadores de la bitcoin se cuentan diversas historias y en torno al nombre de su supuesto mentor, Satoshi Nakamoto, en los hechos inexistente como persona, se tejen a su vez una serie de teorías. El experto británico Ahmed Bakhiet dijo a “La Segunda” que probablemente el nombre de su supuesto creador es producto del siguiente acrónimo, correspondiente a las letras iniciales de importantes compañías orientales: Sa: Samsung; toshi: Toshiba; Naka: Nakamichi; y Moto: Motorola. La teoría más difundida hasta ahora es que la bitcoin fue producto de un grupo de expertos informáticos, británicos y estadounidenses que proyectaron un medio de pago independiente de cualquier gobierno o autoridad, para eliminar los costos de operación y competir con el monopolio del dólar y del euro y, por lo tanto, de los grandes bancos que concentran la mayor parte de las transacciones financieras internacionales.

El viejo cuento de “invierta unos pocos pesos hoy y hágase millonario mañana”, comenzó a hacerse realidad antes de lo previsto para los selectos seguidores de bitcoin, la moneda virtual creada hace sólo cinco años por anónimos defensores de la internet libre y abierta, sin controles de ninguna especie. De transarse al comienzo en US$ 20, hoy su precio supera los US$1.000 y en unos meses más podría superar los US$ 10.000.

Se trata de una moneda virtual creada por un anónimo grupo de expertos en computación para ser usada exclusivamente en la red, o con el apoyo de otros aparatos digitales. No tiene un emisor conocido y no requiere la representación física en papel o metal. Quienes han tenido la posibilidad de adquirir bitcoins pueden mostrar como respaldo físico un “pantallazo” extraído del libro digital donde el sistema va registrando automáticamente las transacciones. Este libro mundial lo puede ver cualquier persona que accede al sistema y, a su vez, cada transacción se registra con un código que contiene información encriptada, precisamente para garantizar la propiedad o dominio de sus poseedores. En el mundo ya son cientos los negocios y casas comerciales que aceptan esta moneda virtual y que deben contar con programas o lectores especiales de bitcoins.

El ingeniero civil y cofundador de Patagoniabitcoin.com, Agustín Feuerhake , contó a “La Segunda” que en junio pasado compró 10 bitcoins a un joven “computín” chileno que por formar parte de un grupo de respaldo de la red asociada a la moneda virtual, recibió en pago un paquete de bitcoins. Pagó a ese joven el equivalente a US$ 120 por unidad (unos $ 600.000 en total) y hoy esta inversión se ha multiplicado casi por diez, acumulando un capital de poco más de US$ 10.000 ($5,3 millones). “Son solo 10 bitcoins que en un par de años más podrían multiplicar su valor por diez veces más”, admite el ingeniero.

Es una verdadera fiebre del oro en internet que gana adeptos entre los jóvenes emprendedores, aquellos que nacieron conectados a la web. En el mundo son millones de buscadores de bitcoins en la red, a quienes se los conoce en la jerga como “mineros”, porque mantienen poderosos computadores encendidos -día y noche- para esperar el momento preciso en que son liberados nuevos paquetes de 25 bitcoins al sistema, totalmente gratis. Previamente, estos “mineros” bajaron también gratis los programas que están disponibles en la red para realizar esta faena.

“Como la tarea es tan costosa, las reglas del juego establecen un premio en bitcoins cada vez que un minero logra anotar un set de transacciones válidas y también establece que ese premio irá bajando, porque se asume que los mineros seguirán operando con lo que ganarán por comisiones que paguen los que quieran transferir bitcoins”, explica Feuerhake. A su vez, Jean Boudeguer, ejecutivo del sitio Cumplo.cl, dice que “el algoritmo matemático con que fue diseñado el sistema se encarga de distribuir de manera automática la emisión de bitcoins en toda la red mundial, donde debe haber miles de “mineros” intentado conseguir algunas de estas monedas, en forma simultánea”.

Sólo 21 millones de unidades

Si bien la bitcoin sólo tiene vida en la red, porque nace y se transa en esta madeja digital, pasó a ser un medio de atesoramiento, tanto o más promisorio que el oro en metálico, porque sus anónimos creadores le fijaron un tope para ser distribuidos a nivel global: 21 millones de unidades. A partir de esta cifra, la moneda virtual comenzará a subdividirse en milibitcoin (uno partido por mil veces) y años más tarde, cuando el mercado los siga demandando, el sistema los volverá a subdividir en microbitcoins, de manera que dentro de 10 años el mercado global podría abastecer a unos mil millones de usuarios, los cuales estarían en condiciones de comprar y vender especies con esta moneda, en millones de comercios reales.

Está todo programado y plenamente operativo en la red, sin intervención humana, hasta ahora, ni siquiera de los peligrosos hackers, quizás porque éstos simpatizan con el objetivo de mantenerlo como un sistema abierto, sin controles gubernamentales. Aunque ha sido resistido por algunas entidades reguladoras de países que controlan el comercio de las divisas tradicionales y claramente denostado en otros con regímenes autoritarios, la bitcoin gana adeptos a diario y se abre especio en el mercado paralelo.

El país donde más ha penetrado el bitcoin es China, donde precisamente esta semana el Banco Central anunció restricciones para el uso de esta moneda virtual, dado que lo ve como una amenaza para su sistema monetario basado en el yuan que entretanto desplazó al euro como la moneda global más transada, después del dólar. A pesar de todo, la moneda estadounidense mantiene la primacía con el 81% de las transacciones globales.

Según MtGox, la plataforma mundial más activa en el comercio con bitcoin, al menos 1,8 millones de esta moneda virtual fueron intercambiados en noviembre en China.

En contraste, Estados Unidos dio luz verde al sistema, luego de un examen a que lo sometió el Congreso. Conforme a ello, el Departamento de Justicia aseguró la semana pasada que esta moneda es un “medio legal de intercambio”, lo que disparó el valor de esta divisa virtual y la elevó por sobre los US$ 1.000 la unidad.

En Chile el comercio aún no la acepta… pero el interés por la moneda crece 500%

Mientras tanto, en Chile la moneda virtual ha estado siendo respaldada por un programa oficial, como lo es Start-Up, de Corfo, que aportó US$ 40.000 para poner en marcha la plataforma de la compañía Coin4con, una de las decenas que se han creado en el país para participar en el desarrollo de este mercado. Otra empresa del rubro apoyada por la entidad estatal es SellPlex.com, cuyo fundador Ahmad Bakhiet estuvo esta semana en Santiago, conociendo el mercado local.

El director de Start-Up Chile, Horacio Melo, dijo a “La Segunda” que este tipo de proyectos fueron acogidos por el potencial escalable que presentan, “para sumarse a nuestro ecosistema emprendedor”. Luego subrayó que “este es un tema que ha ido tomando relevancia en las últimas semanas, después que el Senado norteamericano decidiera que la bitcoin no representa un riesgo y que por lo tanto no ven problemas en su operación”.

Darren Camas -oriundo de Arizona y avecindado en Chile- dijo a “La Segunda” que antes de su constitución en el país, la empresa estuvo vendiendo bitcoins utilizando el nombre ‘CastleTime’. “Ahora, hay muchas personas que vienen directamente a nuestro sitio, http://coin4ce.com, y nos mandan mensajes para comprar o vender bitcoins”, agrega el ejecutivo. Aclara que la proporción de clientes que compran, respecto de los que venden, es de uno a diez. Es decir, son más los que están dispuestos a comprar que los que prefieren vender, reflejando con ello el alto sesgo al atesoramiento, en muchos casos con fines especulativos. Esto mismo explica el incremento sostenido de su valor en el mercado local, debido a la desproporción entre oferta y demanda.

Camas asegura que su empresa es la mayor proveedora de bitcoins en Chile, proporcionando a la vez la mayor liquidez al mercado local. “Somos capaces de ejecutar compras privadas grandes y también compras pequeñas, para los usuarios nuevos que quieren experimentar con la moneda digital”, añade.

Según Darren Camas, en los últimos cuatro meses las transacciones de bitcoin en Chile “han crecido más de 500%”. Sin embargo, las operaciones comerciales con esta moneda son prácticamente nulas en el país. Hasta ahora, no hay negocios o tiendas que acepten esta moneda, quizás, por la suerte de monopolio en las transacciones electrónicas que imperan en el país, ligadas a las tarjetas bancarias y del retail, dice.

En este sentido, el empresario argentino que opera en Chile Wenceslao Casares , ha sido enfático en sus críticas a la concentración del mercado que se observa en el país: “Chile tiene uno de los peores sistemas de pagos on line en el mundo, no sólo porque es uno de los más caros y porque las tasas de conversión son de las más bajas, sino porque las empresas y los consumidores no tienen opciones: es un monopolio”.

Consultado por “La Segunda”, el director ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Cristián López, fue tanto o más crítico que Casares: “En Chile, la banca y el retail financiero son muy reticentes a la innovación y la competencia. Basta con ver el monopolio que tiene Transbank sobre el mercado de pagos (y que es de propiedad de los mismos bancos). Por otro lado, no se legisla en esta materia. En ese sentido, la llegada de tendencias como el crowdfunding, peer to peer lending y el uso de bitcoin debieran generar competencia”.

López destaca que mientras a nivel mundial aumenta rápidamente el uso de bitcoin, en Chile su presencia es aún débil. Sin embargo, señala que tiene un gran potencial, a medida que se vayan superando las brechas digitales. “Para nuestra realidad es un medio de pago tremendamente disruptivo y por eso aún se está asentando”.

A su vez, Darren Camas dice que “la adopción de bitcoin por los comerciantes está atrasada en Chile, en relación a otros países como Estados Unidos, Canadá, Europa y China”. Afirma que a los comerciantes de otras latitudes “les encanta el bitcoin porque es global, instantáneo y no tiene costos”.

Actualmente, el comercio chileno acepta las tarjetas de crédito para recibir pagos, pero los administradores de éstas cobran una comisión del 3% a los comerciantes y éstos a los clientes. A esto Camas suma las restricciones en el uso de tarjetas para ciertos clientes no elegibles por los bancos o por las multitiendas y recuerda que las tarifas suben cuando los usuarios las usan fuera del país.

Para él, la solución para bajar los costos es la bitcoin, porque puede ser usada en transacciones internacionales con cero costo para el usuario. Por eso dice que no se dan por vencidos y anuncia que van a trabajar con los comerciantes locales para ayudarles a integrar la bitcoin, como un sistema de pago fácil e instantáneo de cambiar valores en pesos.

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